miércoles, 21 de junio de 2017

Derecho a decidir global

La capacidad de la humanidad para influir en las condiciones físicas de todo el planeta, hasta el punto de aumentar varios grados la temperatura de la superficie, es única en la historia y nos obliga, por primera vez, a tomar decisiones globales urgentemente para parar y revertir el calentamiento global.
Hay más problemas globales o de derechos humanos en los que la humanidad debería poder decidir, sobre todo en catástrofes humamitarias como las hambrunas y el refugio de los desplazados por guerras y catástrofes naturales, así como en la resolución pacífica de conflictos internacionales.

Hasta ahora los organismos internacionales como la ONU no han sido ni mínimamente eficaces en la resolución de estos problemas, sobre todo por el veto de las naciones con más poder. Es urgente, sobre todo por el calentamiento global, que cada habitante de este planeta tenga VOZ Y VOTO DIRECTO en estas cuestiones, y que tenga poder para hacer cumplir las resoluciones globales. Es imprescindible organizarse, con independencia de naciones y organismos que han demostrado no servir para lo global.

Para poder organizarse es necesario poco más que tener voluntad y poder comunicarse. La capacidad de comunicación actual es la máxima en la historia y crece aceleradamente, así que no hay obstáculos para organizarse.Tenemos muchos medios de comunicación alternativos, desde internet por satélite hasta, si hiciera falta, el tam-tam en código morse.

En vez de una Organización de Naciones Unidas lo que necesitamos, con urgencia, es una Organización de Humanos Unidos.