lunes, 25 de abril de 2011

El mar y el magnetismo terrestre

26/10/2010

Propongo que el mar tiene mucha influencia en el magnetismo terrestre.

Parto de que el agua salada conduce la electricidad, de que los solutos del agua marina son iones con carga eléctrica y de que hay grandes corrientes marinas.
Supongo que los iones de distinto peso se separan algo, aunque sean de signo contrario, al impulsar una disolución, debido al rozamiento y a la gravedad.
Supongo que la afinidad química de los iones por el fondo marino es diferente entre aniones y cationes.

Si mis suposiciones son ciertas, las corrientes del fondo transportarían una carga eléctrica.
Los campos magnéticos se producen por el movimiento de cargas eléctricas, luego estas corrientes marinas crearían campos magnéticos.
Se podría buscar una relación entre los cambios de dirección del campo terrestre registrado en las rocas y los cambios calculados para las corrientes en el momento de la formación de estas.
Durante las glaciaciones, el hielo invade el mar alterando las corrientes marinas. Si tuviese razón, debe haber cambios de magnetización en la corteza oceánica que se creó en las dorsales mesooceánicas durante los periodos glaciares.

domingo, 24 de abril de 2011

Rio de magma bajo la dorsal oceánica

Para que la teoría actualmente reconocida de la tectónica global explicase la deriva de los continentes sería necesario que las células de convección del manto permaneciesen estáticas debajo de la dorsal oceánica durante cientos de millones de años.

Esto me parece inimaginable.

En cambio, me imagino una célula de convección única, formando una corriente que siga la dorsal. Sería similar a la circulación termohalina en los océanos. Recogería, como un enorme río invertido, magma incandescente proveniente de zonas internas del manto, que correría hacia el río principal como afluentes.

Esta corriente de materiales semifundidos transportaría calor del interior terrestre a la vez que intercambiaría materiales con las placas de la litosfera, hundiendo los más pesados y acrecentando las placas con los materiales ligeros emergentes.

El cauce para esta corriente lo delimitan las placas litosféricas, mas gruesas en el centro de los continentes. Esta diferencia de grosor forma un plano inclinado que obliga a que el magma ascendente se acumule en la dorsal oceánica, donde la corteza tiene el espesor mínimo.

La composición de los continentes les da una temperatura de fusión mayor que la del manto. Gracias a esto los continentes mantienen su forma y le dan estabilidad a la forma del cauce global de magma. La afloración continuada de magma por cientos de millones de años bajo la dorsal expande el fondo marino y separa continentes.

La expansión de los océanos por la corteza nueva de la dorsal no creo que sea el único motor de la deriva continental.
Sigo creyendo que las corrientes marinas y su depósito de sedimentos sobre las plataformas continentales es el principal agente de este movimiento.

El material sedimentario por lo general tiene un punto de fusión más alto que la corteza oceánica. Al acumularse este material en el borde continental, hunde la corteza oceánica, que se vuelve a fundir con el manto, que tiene una composición similar. La nueva roca metamórfica generada por los sedimentos ocupa el lugar de la corteza oceánica refundida.

Las corrientes de agua submarina no sólo están impulsadas por el intercambio térmico con la atmósfera, sino que también las mueve el intercambio térmico con el magma que emerge de la dorsal y de otras zonas volcánicas. En estos lugares el agua no sólo se calienta, sino que disuelve materiales emergentes. Parte de estos solutos los precipita el agua del mar al llegar a zonas más frias, sobre todo en los bordes continentales, donde la corteza es mas gruesa y aisla del calor del manto. Al bajar la temperatura del agua, la cantidad de soluto que admite es menor.
El soluto precipitado contribuye al engrosamiento de la plataforma continental que a su vez contribuye al movimiento del continente.

Esta nueva roca sedimentaria y metamórfica que se hunde parcialmente en el manto actúa de cuña entre el continente y la placa oceánica, alejando al continente de la dorsal oceánica.

De este modo, indirectamente, la afloración de magma en la dorsal también construye corteza al lado del continente, pero aquí es corteza sedimentaria y metamórfica, a diferencia de la corteza basáltica que construye en la dorsal.

viernes, 22 de abril de 2011

Sentirse seguro

13/08/2010

La necesidad de sentirse seguro es una de las más fuertes de todo ser vivo. Una vez satisfechas las necesidades de supervivencia buscamos sentir que esas necesidades básicas estarán cubiertas en el futuro.
Esta necesidad de seguridad es la que nos impulsa a conseguir un modo estable de ganarnos la vida y tener unos ahorros o unos bienes que se puedan vender en caso de apuro.
Pero como cualquier sentimiento, esta necesidad es variable entre personas y entre circunstancias. Hay personas que se conforman con haber pagado su piso y tener un trabajo fijo. Otras no se sienten seguras hasta tener un imperio que les ponga decenas de escoltas cuando se desplazan.
Creo que uno de los principales motivos de las desigualdades económicas y del desarrollo insostenible es una necesidad enfermiza de acaparar bienes para sentirse seguro.
Es como un síndrome de Diógenes en el que el enfermo, en vez de acumular basura que no le sirve para nada, acumula muchos mas bienes o dinero de lo que puede disfrutar en toda su vida y la de sus familiares.
El problema con esta enfermedad es que no la sufre el "paciente", sino que su manía de acumular provoca la ruina de los sanos.

Me gustaría imaginar una terapia para codiciosos, pero me imagino que será dificil curarles porque sería contra su voluntad. Una vez que alguien se hace rico no hay quien le convenza de que suelte la pasta si no es para ganar más dinero.

La gente sana, una vez se siente segura, busca satisfacer necesidades de más altura intelectual: Tener vida social, adquirir cultura, promocionarse profesionalmente y realizar sus capacidades creativas y emocionales.
Los codiciosos no tienen tiempo más que para asegurar su dinero y acrecentarlo.
Pero estoy seguro de que debe haber alguna manera de curarles. Improvisando, se me ocurre que la clave puede estar en la distracción. Se trata de usar las técnicas de los carteristas, o "descuideros" que por algo se les llama así.
Una de las técnicas es tropezarse con la víctima. Esta, durante el momento en que recupera el equilibrio, está atendiendo antes a su necesidad básica de no caer que a la cartera, y pierde sensibilidad mientras se la quitan.
Es la misma técnica usada por los médicos de los ricos, que cumplen una gran labor social recuperando parte del dinero acumulado por quienes no saben gastarlo.
Se trata de conseguir que nuestro trabajo no se dedique a arruinar el planeta para hacer más ricos a los ricos. Para ello tenemos que hacerles sentir una necesidad más básica y prioritaria que la de acumular riqueza.
En otros tiempos se les hacía sentir la necesidad de conservar sus cabezas, amenazándoles con la guillotina, pero espero que no lleguemos a eso, aunque los que se están muriendo de hambre y guerras provocadas por la miseria tienen derecho a matarles para sobrevivir.
Propongo algo más tolerable, porque la violencia siempre engendra violencia.
Quizá les haga sentir alguna necesidad básica el hecho del calentamiento global y la certeza de que se debe a la economía dirigida por los codiciosos.
Es tan simple como que ellos también sienten el calor, las lluvias torrenciales, los terremotos debidos a la dilatación de la tierra, los vertidos de petróleo que bañan las playas donde se divertían o la indignación de los que pierden sus cultivos y pasan hambre.
Puede que cosas como estas les hagan dirigir más su atención a su salud que a su cartera. Espero que sean ellos los que lo decidan, porque arrebatarles los bienes y el poder, aunque me parece legítimo, creo que es inviable sin derramamiento de sangre.
Si tuviera poder, haría campaña entre los que empiezan a ser ricos para que hicieran su dinero sacándoselo a los más ricos e invirtiéndolo en desarrollo sostenible. Les haría sentirse importantes y les promocionaría socialmente, hasta que los nuevos ricos de la economía sostenible quitaran el poder a los ricos de la vieja economía.
No espero una revolución obrera y democrática que tome el poder. No es que ya no tenga conciencia de clase, sino que la vida me ha convencido de que tan canallas y traidores podemos llegar a ser los humanos de la clase obrera como los de las élites. Cuando se trata de hacer un esfuerzo común en el que haya riesgo, lo más seguro es que el que lo encabeza sea traicionado por sus compañeros a cambio de una miseria. Y ya no quedan héroes, quizá porque como ya los hemos visto en las películas, no nos sentimos capaces de supuerarlos y se nos quitan las ganas de serlo.
Creo más en subvertir a los que empiezan a ser ricos y todavía tienen algo de impulso emprendedor.

martes, 12 de abril de 2011

Desalinización por hongos

27/11/2010
Desalinización por hongos.

Supongo que habrá hongos capaces de resistir un ambiente salado.
Quizá su lugar ideal sea el suelo más profundo de una playa. La cubierta superior les da estabilidad frente a las olas y los restos orgánicos le dan alimento.

Si el micelio se prolongase hasta un recipiente, creo que rezumaría agua dulce sobre el recipiente.


09/04/2011
Ultimamente suelo pensar en la colonización de la superficie del mar y en cómo fertilizarlo. Ayer, buscando en la www, vi que en el 2009 se hizo un experimento de fertilizar 300 km2 del Atlántico con 20 tm de sulfato de hierro.
Se dice que fue un fracaso porque el fitoplancton generado se lo comió la fauna marina. ¿Que esperaban, que se quedara tanto alimento sin aprovechar?. Yo creo que fue un éxito rotundo. Lo que no se puede esperar es que el mar continuara estando verde si no se le da una protección a las plantas y no se retiene el fertilizante. Además el beneficio que produjeron aquellas 20 toneladas de fertilizante no se iba a quedar allí concentrado sólo para que los protagonistas lo admirasen el resto de sus días.
Luego he vuelto a ver este apunte mio sobre la desalinización mediante hongos y se me ocurren varias ideas.
Se trata de mantener masas flotantes en el mar que sirvan de núcleos de crecimiento de una red de hongos que se extienda por la superficie marina. Esta red de hongos serviría de sustrato al fitoplancton que se pretende mantener para absorber CO2 y producir alimento. El fitoplancton alimentaría además a la red de hongos permitiendo que se extendiera.
El micelio de los hongos serviría para distribuir y dosificar las sales minerales con que se fertilizaría el fitoplancton.
Los hongos retendrían el fertilizante para impedir que se disperse en las profundidades, donde no llega el sol y por tanto no es útil.
En los temporales esta red se rompería, pero los fragmentos servirían como nuevos núcleos para la propagación de la red cuando vuelva el buen tiempo. Los núcleos artificiales servirían de anclaje a los fragmentos de red a la deriva y se reconstruiría la red. Podríamos usar los núcleos artificiales para abonar contínuamente la red simbiótica de hongo y fitoplancton.
Parte de esa red se recolectaría de forma contínua para usarla como materia prima en la producción de alimentos, agua potable y biocombustible.
Por cierto, que una buena fuente de agua potable podría obtenerse de la condensación de los vapores de combustión de biocombustibles.

viernes, 8 de abril de 2011

Control de la biosfera

14/03/2011
El control inteligente de la biosfera me parece posible y necesario.

Hasta ahora hemos estado alterando la biosfera sin control, ignorando los efectos que tiene la actividad humana sobre ella.
Ante los desastres como el calentamiento global o la contaminación radiactiva de las centrales nucleares, lo primero que se nos ocurre es reducir nuestra actividad. Pero nadie cree realista que la mayoría de la humanidad renuncie al bienestar y a los empleos no ecológicos para recuperar el equilibrio de la biosfera.

Cabe la posibilidad de continuar con el mismo grado de actividad, pero haciendo que el efecto sobre el medio ambiente sea positivo.

La sustitución de los combustibles minerales y la energía nuclear por la energía solar se ha convertido en obligatorio.
La mayor superficie soleada es la del mar.
Es inevitable que utilicemos la energía que el sol descarga en el mar.
Casi todo el mar está desierto por falta de elementos esenciales para la vida en su superficie.
Está demostrado que unas pequeñas cantidades de minerales esparcidas por la superficie marina producen mucha vida por fotosíntesis.
Tenemos que colonizar el mar para conseguir alimento y biocombustible al mismo tiempo que se reabsorbe CO2.
Las formas de colonizar el mar pueden ser muy variadas, pero todas deben orientarse a un aumento de materia viva, empezando por organismos que hagan fotosíntesis.
Se pueden sembrar cianobacterias en mar abierto, algas en plataformas artificiales semisumergidas y plantas terrestres en plataformas flotantes.
Se puede abonar con cieno del fondo marino, o con minerales de zonas volcánicas terrestres o sumergidas.

Ante el argumento de que cambiaríamos la ecología marina con efectos imprevisibles, está el hecho de que hemos estado cambiando la ecología marina en el sentido contrario con efectos demostrados.

Por ejemplo, en el caso de la caza indiscriminada de ballenas, hemos eliminado millones de animales enormes que tenían un efecto fertilizador de la superficie. Las ballenas comen minerales del fondo marino y defecan por todo el mar repartiendo elementos químicos esenciales para la vida. Los cetáceos están obligados a volver a la superficie y son de los pocos animales capaces de sumergirse a grandes profundidades.
Los minerales aflorados por las ballenas fertilizaban la flora marina, que alimenta la fauna. Con la muerte natural de la fauna, estos minerales vuelven al fondo. También desaparecen con la pesca.
Al cazar cási hasta la extinción a las ballenas hemos interrumpido la reposición del abono y el mar se ha desertizado. Esto tiene múltiples efectos globales, entre ellos una menor absorción de CO2 por fotosíntesis.

Estamos obligados a reponer biomasa en el mar, por varias razones:
1) Buena parte del calentamiento global se debe a que hemos esquilmado la vida marina con la pesca incontrolada y con la caza de ballenas.
2) La población mundial crece. Necesita más alimento y más combustible renovable.
3) La humanidad tiene la oportunidad de controlar el planeta para hacerlo más habitable, en lugar de alterarlo sin control.
4) El uso controlado del mar como bien de todos puede ser un buen motivo para unir la humanidad en un proyecto común, con un mismo propósito: Que crezca la vida en la Tierra.

Propongo que colaboremos para crecer en lugar de competir para subsistir, empezando por gestionar en común el mayor bien común del que disponemos: el agua.