sábado, 28 de julio de 2012

Reserva de la biosfera en la Luna

Si pudiera elegir un sitio donde reproducir la vida de la Tierra empezaría por el más cercano, la Luna. El mejor sitio sería un crater lunar donde haya hielo. Sabemos que hay hielo en la sombra permanente de algunos cráteres lunares. Este agua puede ser el sustrato para mantener vida en la Luna.
Supongo que la temperatura del interior de la Luna no será tan fria como la de la superficie, pero si fuera necesario mantener agua líquida bajo el hielo, que es un buen aislante térmico, no haría falta mucha energía.
Se podría excavar un pozo en el centro de un cráter con hielo, a una profundidad de cientos de metros y verter el hielo dentro. Luego, se sembraría con bacterias y se abonaría con materia orgánica, quizá procedente de algún meteorito, aunque sería lo de menos, porque en la Luna hay todos los elementos necesarios para la vida.
Ese pozo daría protección frente a impactos de asteroides.
Estaría protegido del exterior por una gruesa capa de hielo desde la superficie, que se formaría espontáneamente. Como en la Luna no parece que haya terremotos, creo que sería un lugar seguro para la vida durante millones de años, o al menos sería una base segura para empezar a reproducir la vida terrestre, a salvo de catástrofes globales en la biosfera terrestre.
En pozos similares podría vivir una colonia humana en una estación submarina sumergida en agua líquida bajo el hielo del pozo. La estación giraría para dar una fuerza centrífuga que simulara la gravedad terrestre y tendría forma de esfera muy achatada por los polos. Se mantendría alejada de las paredes del pozo, para protegerse de temblores causados por impactos de asteroides.

Repartidas por toda la luna, habría muchas reservas congeladas de embriones, semillas y esporas de todas las especies terrestres conocidas.

La población humana de la luna viviría en relevos de varios meses en estos submarinos. Cada relevo aprendería como cuidar de las reservas genéticas y practicarían a descongelar embriones y cuidar de su desarrollo, en previsión de una catástrofe global en la Tierra que exterminase la humanidad.
Los relevos serían necesarios para la salud física y mental de los cuidadores y de los embriones animales descongelados.
Salvo una catástrofe global, no se descongelarían embriones humanos en la Luna, ni saldrían niños de la Tierra que, por ahora, es el único lugar adecuado para su desarrollo.
Los relevos de cuidadores serían personas de mucha cultura y buen carácter, capaces de educar a los niños que crecieran en la Luna en caso de una catástrofe global en la Tierra.