sábado, 27 de octubre de 2012

Convección improbable

Sobre la convección del manto terrestre veo una objeción importante: Si las capas más fluidas de la Tierra, las de la atmósfera, no tienen movimientos verticales, ¿cómo van a moverse verticalmente el manto sólido?. En la atmósfera, hasta la tormenta más violenta donde el aire sube rápidamente, lo hace en espiral siguiendo una dirección casi horizontal. Los hechos nos demuestran cotidianamente que la naturaleza siempre busca el camino más fácil. Los fluidos se mueven por superficies con el mismo nivel de energía, no se cruzan unas capas con otras. Y desde luego no acostumbran a cruzar por en medio los sólidos con los que se encuentran. Los movimientos verticales de las células de convección del manto deberían saltar miles de kilómetros de roca a miles de kilómetros de altura, con distintas composiciones y densidades. No hace falta ser físico para darse cuenta de lo improbable que es la convección del manto con la que nos han insistido tanto los que pretenden saber lo que está oculto bajo la corteza terrestre.

sábado, 20 de octubre de 2012

La vida como proceso

Propongo la siguiente definición de vida, tanto en el sentido biológico como en el cultural:
La vida es un proceso contínuo de materia e información que se reproduce.
El motivo de la actividad de cualquier materia viva sería la falta de su materia complementaria. Esto se puede observar desde  en una hebra de ADN separada de su complementaria, que se dedica a producir su complemento en forma de ADN o ARN, hasta en animales superiores que buscan pareja para reproducirse, pasando por la necesidad de comida que nos mueve a buscar alimento.
Este proceso iniciado por la búsqueda del complemento proseguiría en varias etapas que se repiten cíclicamente:
1) Uso de sentidos para conocer el entorno.
2) Ensayos en la imaginación de las acciones posibles.
3) Juzgar la acción más conveniente.
4) Decidir la aplicación de fuerzas propias e iniciar la acción.
5) Controlar los efectos de la acción y reaccionar reforzándola o moderándola.
Este proceso se aplicaría en la consecución de cualquier objetivo. Los objetivos de un ser vivo yo los agruparía en los siguientes cinco:
1) Conseguir alimento e información.
2) Conservar la integridad física y la información adquirida.
3) Compartir alimento e información.
4) Crecer físicamente, intelectualmente, socialmente y numéricamente.
5) Cultivar el entorno físico y el entorno social.
Con cinco palabras:
Conseguir,  conservar, compartir, crecer y cultivar.
Aunque es algo forzado, he buscado que empiecen por la misma letra para recordarlas fácilmente.

Estos cinco objetivos constituirían un proceso cíclico de más largo plazo que constituiría la vida de un individuo y que continuaría de generación en generación.
Este ciclo de objetivos sería aplicable también a la vida de las sociedades, desde la familia hasta la comunidad de vida de la Tierra, pasando por las empresas, los municipios y las naciones.
Tener fe en nuestros objetivos es uno de los mejores estímulos para nuestras actividades y para llevar con alegría la vida. Pero un exceso de de fe en sólo  una parte de estos objetivos lleva a una vida enfermiza por olvidar el resto. Estoy pensando en la vida de los que sólo se proponen los dos primeros objetivos: conseguir y conservar. Como concentran todos sus esfuerzos en ellos, llegan a ser ricos, pero lo hacen a costa de los demás. No comparten, no crecen socialmente y en vez de cultivar su entorno lo degradan.  Para mi, no es que los ricos sean intrínsecamente malos, sino que se portan mal porque están enfermos mentalmente. Viven obcecados por la obsesión de acaparar olvidando que son parte de la sociedad y de la Tierra a las que están arruinando.
Me gustaría convencerles de que es más sano y da más alegrías dedicar la vida a compartir, a contribuir al crecimiento de la sociedad en cuanto a cultura y bienestar, a mejorar nuestro entorno para que las siguientes generaciones vivan mejor.
Si siguen obsesionados con conseguir dinero y acapararlo nos llevarán a tal miseria que acabaremos en el canibalismo. En ese caso es muy probable que pierdan todo lo acaparado y que la conmoción de la pérdida les despierte de su obsesión, si no es que se los comen antes.

viernes, 12 de octubre de 2012

Televisión cetácea

Conjetura acerca del significado del canto de las ballenas.

Propongo que uno de los usos que le dan las ballenas a su canto es el de comunicar mapas o imágenes de lugares evocando los ecos sonoros que darían esos lugares en respuesta a la voz de las ballenas.
Con estos cantos las ballenas comunicarían a sus congéneres los lugares que han visitado. Serían relatos de viajes expresados a través del sentido que tienen más desarrollado y que les permite reconocer mejor su ambiente sin luz: el oído.
He leído que la voz de las ballenas tiene un tono tan bajo que apenas se amortigua en el agua y que se pueden comunicar a miles de quilómetros. Además utilizan el eco de su voz para reconocer su entorno. No me parece difícil que usen el canto como un medio de hacer sentir a sus familiares el ambiente en el que están o han estado.
Quizás el canto de las ballenas sea un medio sofisticado de transmitir información que puede incluir imágenes. Quien sabe si la vida ha inventado la televisión hace millones de años.

Aún no sabemos casi nada del canto de las ballenas, así que supongo que no sobran conjeturas que estimulen su investigación.
Para información más seria, tenemos la Wikipedia:
Canto de las ballenas