domingo, 30 de diciembre de 2012

La globalización nos empobrece a todos

La facilidad de movimientos de capitales  gracias a las tecnologías de información y de comunicaciones ha provocado una globalización casi instantánea a escala histórica. Desde los años ochenta en que se generalizó el uso de ordenadores personales y la transmisión de datos por medios informatizados, cualquier oportunista puede hacer negocios instantáneamente en cualquier parte del mundo y alterar precios en proporciones que antes costaba décadas alcanzar.
Esta situación está provocando que para competir en el mercado, que ahora es global, los precios se estén igualando en todo el mundo a un ritmo mucho mayor del que puede cambiar la producción y el consumo interno de los países.
En los países que tenían precios altos los trabajadores sufren reducciones de sueldo y de prestaciones sociales, porque lo que producen baja de precio para poder competir. Los trabajadores de los países pobres también se ven perjudicados porque allí los precios suben por varias razones, entre ellas que sus productos llegan con facilidad a los países ricos por ser más baratos y los intermediarios aprovechan la ocasión para sacar más ganancia.
El resultado es que en todo el mundo baja el poder adquisitivo de la clase trabajadora y se entra en un círculo vicioso económico:
Se reduce el consumo, lo que obliga a producir menos y que haya más paro. El paro obliga a consumir menos y se realimenta la situación de crisis global.

La estructuración de la vida en células me sugiere que es una solución eficaz, probada durante miles de millones de años, que tal vez sea aplicable a la economía global.
Las células funcionan bien porque son pequeñas, porque están aisladas entre sí y del medio por una membrana y porque controlan por sí mismas las transacciones a su través. Si una célula crece mucho se divide.

Quizá la solución esté en la vuelta a una distribución de la población en estados pequeños y una redistribución del capital en bancos pequeños, que sean controlables por sus ciudadanos y que inviertan en su país.
Sí seguimos permitiendo que los bancos y las multinacionales crezcan y se agrupen en entidades monstruosas y que los grandes estados ignoren la voluntad de los ciudadanos de las pequeñas naciones que los componen, los corruptos serán los únicos hombres libres de la Tierra y tendrán tanto poder que sólo una revolución sangrienta nos podrá librar de de ellos para poder vivir dignamente.
Para empezar estaría bien dejar de tratar con bancos multinacionales y poner las nóminas y los ahorros sólo en las entidades bancarias locales, y exigirles que inviertan en nuestro país.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Agujeros bancarios

El Deutsche Bank está siendo investigado por prácticas fraudulentas con las que evaden impuestos y ocultan negocios especulativos, como la compra de derechos de emisión de CO2.
Este tipo de gente como los dirigentes corruptos de este gran banco alemán son los que han empezado y mantenido la crisis actual. Hasta que no se pongan al descubierto todos los grandes negocios y sean públicas las cuentas de las empresas gigantes cómo esta los trabajadores cada vez trabajarán más para recibir menos porque el producto de su trabajo se perderá como hasta ahora por los agujeros que hacen los poderosos sin escrúpulos. El dinero que evitan tributar las grandes fortunas y las inversiones en especulaciones financieras improductivas y destructivas llevan a la ruina a los estados con la complicidad de los gobiernos corruptos como el alemán y el español. Esta es la principal causa de que nos roben con recortes a golpe de decretos gubernamentales, con la excusa de que no hay dinero público.
Un par de sugerencias para resolver la crisis:
1) La violencia policial que se se usa contra ciudadanos que se manifiestan contra la corrupción,  usarla para detener a magnates corruptos responsables de miserias y sus consecuencias mortales.
2) Los bancos con prácticas honradas quizá harían bien en invertir en la investigación de la corrupción de los grandes bancos hasta que caigan, ya que sí caen los grandes  buena parte de sus clientes e inversores cambiarán de banco y pueden ser la gran oportunidad de los bancos éticos.
Ya que los poderes públicos están corruptos y no ejercen control sobre la banca, quizá la solución es que la banca emergente controle la banca obsoleta y corrupta.
Buscando por la red palabras como
Deustche Bank corrupción
es fácil encontrar indicios de a donde nos quieren llevar los magnates de la banca. Por ejemplo:
http://nonius451.blogspot.com.es/2012/12/la-corrupcion-griega-y-espanola-mas.html?m=1
También me ha servido para encontrar una denominación muy acertada para los bancos monstruosos que pretenden gobernar el mundo aunque sólo tienen deudas monstruosas:
    BANCOS ZOMBIS

martes, 25 de diciembre de 2012

El fin son los medios justificables

La frase que resume la actitud de los que tienen por fin máximo el poder y el dinero es "El fin justifica los medios".
Propongo que el fin de todo ser vivo es la convivencia, entendida como compañía satisfactoria y colaboradora, y que este fin es a la vez su mejor medio de alcanzarlo.
Empezando por la vida más elemental el fin y el medio se confunden, pues  se puede considerar que la vida de una célula es la colaboración de un conjunto de sustancias para que se mantenga y se reproduzca la vida de la célula o la del organismo del que forma parte.
Se podría decir que la vida  es convivencia, que tiene por finalidad más vida y que el mejor método de alcanzarla es la convivencia.
Naturalmente que la vida necesita de  alimentos y bienes, porque esta basada en materia. Pero sí los acaparásemos mediante el robo a nuestros semejantes de lo que precisan para sobrevivir estaríamos yendo contra la convivencia, que debería ser nuestro fin, y el resto de la sociedad tendría que defenderse, si fuera necesario, con violencia.  Quizá habría que recordar a algunos que alcanzan mucho poder político y económico sin importarles los medios que "torres más altas han caído" y que la sociedad y la vida de la Tierra siempre serán más poderosas que cualquiera de sus individuos.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Automandamientos

Cinco pequeñas frases para recordarme a mi mismo los objetivos que considero principales:
Cosechar sin acaparar
Conservar sin paralizar
Compartir sin regalar
Crecer sin invadir
Cultivar sin imponer
En una palabra:
    CONVIVIR
Imitando al filósofo creyente y mesiánico que dicen que nació en Belén hace 2012 años, pero desde mi punto de vista ateo, diría que estos mandamientos (u objetivos) se resumen en uno:
Amarás la vida sobre todas las cosas empezando por la tuya y la de los tuyos.

Empresario trabajador

Ayer tuve ocasión de saludar a un empresario de verdad, al que admiro como persona por haber tenido la capacidad de trabajo y la excelente actitud para crear una empresa de éxito extraordinario, por ganarse la
colaboración de muchas personas y mantenerlos unidos y con trabajo durante más de treinta años.
Mis sentimientos hacia la clase empresarial son contradictorios. Por una parte, como ciudadano sin poder ni vocación de tenerlo, siento resentimiento de clase hacia los que tienen poder económico y  gracias a este poder disponen a voluntad del futuro y la seguridad económica de sus conciudadanos sin haber sido elegidos democráticamente. Pero a la vez, a los empresarios a los que la naturaleza ha dotado de capacicidad y de calidad humana les deseo larga vida y que sigan ejerciendo sus buenas cualidades.
La situación actual, en todo el mundo es la de una dictadura, en la que los ladrones llegan al poder político mediante farsas electorales y arruinan la economía de países enteros con su corrupción. En esta situación en la que el poder público está en manos de los enemigos de los ciudadanos necesitamos de la actividad privada de todas las personas de buena voluntad y de capacidad de trabajo, ya sean empresarios o asalariados.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Vacuones luz y materia

Estoy releyendo "Introducción a la ciencia" de Isaac Asimov. Mientras leía acerca de la velocidad de la luz en el vacío, la imposibilidad de viajar más rápido que la luz me ha provocado como un reto. He sentido la necesidad de contradecir algo que me suena a dogma, contrario a la razón. No es la primera vez que pienso en ello, pero no quiero dejarlo en el tintero. Una de las razones relativistas para no poder viajar más rápido que la luz es que a esa velocidad el tiempo deja de correr y por tanto a más velocidad el tiempo sería negativo. Otra razón es que al acelerar un cuerpo su masa aumenta a velocidades relativistas, de modo que a la velocidad de la luz su masa se haría infinita y no hay energía en todo el universo para acelerar un objeto de masa infinita.
Esto me lleva a menudo a reflexionar acerca de la constitución de la materia y de su naturaleza ondulatoria. Sí la materia no fuera más que ondas de un éter tendría sentido que no se pudiera viajar más rápido que la luz sí este éter estuviera compuesto de partículas que viajan en el vacío a esa velocidad, en promedio. Todo lo que conocemos estaría basado en el movimiento de esas partículas. No podría existir materia conocida que viaje más rápido que la luz porque la luz y la materia tendrían la misma naturaleza. Un objeto consistiría en un conjunto de ondas estacionarias en un espacio limitado. Cualquier movimiento de un objeto consistiría en su destrucción en el espacio que ocupaba y su reconstrucción en el espacio que ocupará. La energía para acelerar un objeto sería otra ondulación más de las partículas que viajan a la velocidad de la luz, que serían la base de toda materia y energía conocidas. Por abreviar y para distinguirlas de las partículas basadas en su movimiento, les pongo el nombre de vacuones.

En un éter formado por vacío real y vacuones que se agitan en él como las moléculas de un gas, no hay impedimento para pensar que no todos los vacuones se mueven a la misma velocidad. Se podrían dar muchos fenómenos hasta ahora inexplicados, basados en el movimiento aleatorio de los vacuones. Por ejemplo la creación espontánea de materia en el vacío. Se ha demostrado que el vacío crea de forma aparentemente espontánea pares de partícula y antipartícula. Quizás el universo conocido se está creando continuamente. Esto lo veo más razonable que la teoría del big bang, que se parece demasiado a los cuentos religiosos sobre la creación.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Generador por temperatura ambiente

Imagino que los cambios de temperatura ambiente podrían aprovecharse mediante un cambio en la capacidad de un condensador expuesto al aire libre.
Sí se carga un condensador conectándolo a una fuente de una tensión fija, por ejemplo una batería, si su capacidad cambia con la temperatura, se producirán corrientes de carga desde la fuente cuando la capacidad aumente y de descarga hacia la fuente cuando disminuya la capacidad. El consumo sería nulo porque se compensaría la carga con la descarga, pero la energía de la diferencia de temperatura se quedaría en el elemento que une el condensador y la batería. Sí la conexión a la batería se hace mediante un transformador y un interruptor controlado por pulsos cortos la carga y descarga pueden producir mediante el transformador tensión suficiente para utilizarse o almacenarse en una batería.
Hay  sustancias cuya constante dieléctrica cambia mucho con la temperatura. Supongo que habrá alguna que cambie lo suficiente en el rango de temperatura ambiente cómo para que esta fuente de energía eléctrica sea viable. Si funcionara, podría generar electricidad independientemente de que haga sol o este nublado. Cualquier cambio de temperatura generaría corriente, incluso el enfriamiento por la noche o el calentamiento por el día.

Esta idea la tuve hace años, pero no la llegué a escribir, sólo la comenté con algún conocido. La publico por sí le sirve a alguien. Sí tuviera algún sentido  y tuviera algo de original no quiero llevármelo conmigo al otro barrio.

El principio de este generador es tan sencillo que no veo motivo para que no funcione. Tiene el gran defecto de que para que fuese útil necesitaría enormes superficies expuestas al aire. Se necesitaría menos superficie haciendo pasar una corriente de aire por el generador.
Otro obstáculo es lo baja que es la diferencia de tensión entre la batería de referencia y el condensador expuesto al aire. Con mucha suerte quizá se consiga una centésima de la tensión de la batería. La caída de tensión en el conmutador debería ser extraordinariamente pequeña. Creo que se se podría conseguir una caída pequeña con transistores de efecto de campo. Hace mucho que existen conmutadores bidireccionales con técnica de metal-óxido-semiconductor complementarios(CMOS) que podrían servir. El condensador se podría dividir en muchos en paralelo, cada uno con su conmutador y un medidor de tensión. Un ordenador controlaría cuales se conectan a la vez al transformador en cada pulso, de esta forma se podrían evitar descargas por fugas a través de condensadores averiados. Además así se repartiría la corriente en múltiples conductores desde múltiples ángulos, lo cual sospecho que tiene tiene varias ventajas, como menos resistencia y menos autoinducción.
Aunque se necesitaría mucho desarrollo para hacer práctica esta idea estoy seguro de que merece la pena perder un tiempo intentándolo. Seguramente alguien lo haya intentado ya.
Sí no funciona, por lo menos un intento barato a nivel de laboratorio puede ser divertido.
Sí funcionara sería una fuente renovable de energía respetuosa con el medio ambiente, sin emisiones contaminantes y robusta, sin partes móviles. Se podría colocar sobre las cubiertas y paredes de los edificios, sin competir con paneles fotovoltaicos, que se podrían instalar encima.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Comunismo biológico

Vivimos en un tiempo en que la conciencia de clase no mueve a las masas. No se muy bien el motivo, aunque lo sospecho, pero es evidente que la población mundial consiente el castigo a que nos someten las élites, sin revolverse en su defensa, agarrándose a la miseria que dejan los ricos al resto de ciudadanos para sobrevivir. Nos hemos vuelto ridículos conservadores de la pobreza.
Ante el desánimo de no  poder pertenecer a una clase fuerte y unida se hace inevitable buscar un grupo al que pertenecer que nos haga sentirnos dignos. Yo, por mi parte, he elegido pertenecer a la comunidad de vida de la Tierra. Soy consciente del parecido que tiene mi creencia en esta comunidad con una religión, con un opio más del pueblo. Pero  para mi tiene suficiente base, que intento reforzar adquiriendo conocimientos rudimentarios de ciencia.
Toda la vida de la Tierra comparte unos fundamentos químicos idénticos: la codificación en ácidos nucleicos de las proteínas, los fosfolípidos de sus membranas, el transporte de energía mediante ATP, etc. Además, el conjunto de los seres vivos ha  acondicionado su entorno para hacer sostenible la vida durante miles de millones de años, como puede verse en el oxígeno liberado por las plantas a la atmósfera. Este sería imposible sin la vida, y la vida como la conocemos sería imposible sin el oxígeno, a excepción de unos microbios que nos recuerdan que ellos iniciaron el acondicionamiento de la Tierra para el resto de la vida. Quizá si destruimos la biosfera estos microbios arcaicos tendrán ocasión de reconstruirla.
Desde un punto de vista bioquímico, toda la vida terrestre forma una sola y enorme familia que parece provenir de un ancestro común y que cultiva su medio para asegurar su descendencia.
En cambio, la economía  y la sociedad humana actual están basadas en el dinero, que cada vez representa menos la riqueza ofrecida por la naturaleza y el trabajo, y refuerza cada vez más el poder de coacción de unos pocos humanos sobre el resto. Mientras el dinero nos desune, el conocimiento científico nos puede dar la certeza común de que compartimos unos orígenes y una tarea, la de hacer más habitable el único planeta en el que sabemos vivir de momento. Esta tarea nos pertenece a todos: ricos y pobres, plantas y animales, microbios y ballenas.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Dignidad individual

Pienso que para buscar soluciones a cualquier problema, incluso para situaciones tan graves como la crisis económica, es necesario sentirnos dignos de aportar ideas individualmente. Vivimos en un ambiente tan comunicado que nos olvidamos de nuestra propia integridad como individuos para actuar sólo según lo que parece convenir para atraer la aceptación colectiva y de ese modo evitar la exclusión social. Pero el ser humano, y quizá cada ser vivo, tiene su máxima vitalidad y valor en su intelecto. Cuando nos sentimos libres pensando, sin coacciones externas, es cuando surgen nuestras mejores ideas y las soluciones a nuestros problemas.
Pero hay una agresividad social generalizada en contra del que se aisla y reflexiona, que suele actuar ridiculizando al individuo que busca la soledad a menudo. Se pretende que las soluciones salgan de colectivos para no sentir la agresividad colectiva, para no despertar la envidia, pero es inevitable que las soluciones salgan de la imaginación de los individuos aunque los datos previos los proporcione la sociedad. No conozco ninguna demostración científica de que las comunidades humanas produzcan ideas o de que sean inteligentes, ni siquiera la comunidad científica.
Es necesario tomar conciencia de nuestro valor como individuos si queremos ser felices, pero también para ser útiles aportando soluciones imaginativas, aunque se las intente ridiculizar tachándolas de pseudociencia o iluminación. No tenemos por qué ceder a la coacción colectiva, que reprime la creatividad, sin olvidar que la crítica ajena es muy útil para corregir nuestros defectos y errores.
En cuanto a aplicar soluciones que afecten a colectivos, por muy imaginativas que estas sean, son los colectivos afectados los que deben decidirlo democráticamente.