viernes, 30 de enero de 2015

Buscando El río. Experimento en un cráter.

El lugar donde me parece más probable que surgiera la vida a partir de materia inerte es el lecho de una corriente de agua permanente de poca profundidad, el de un arroyo o en un río pequeño. Una corriente de agua da millones de ocasiones distintas por segundo a cualquier sustancia del lecho para combinarse con las sustancias disueltas. Por eso propongo que las probabilidades de producir algo tan complejo como la vida son máximas en un río.
La forma de vida conocida más simple capaz de reproducirse sin la ayuda de otro ser vivo es una  bacteria. Hasta la más simple bacteria es demasiado compleja como para que se produzca al azar por una combinación casual de sustancias en un sólo momento. No hay ninguna probabilidad de que ocurra por muy viejo que fuera el universo.
Lo que si es posible al azar es la replicación de moléculas y formas cristalinas, como se demuestra en la cristalización de innumerables minerales. También es frecuente que minerales simples se combinen formando sustancias complejas de modo progresivo, pero lento.  Los productos de estos procesos esporádicos, cuando llegasen a una complejidad similar a la de las proteínas, si estuvieran aislados, sin un ciclo repetitivo que les alimente y les de energía no tienen ninguna probabilidad de reproducirse antes de destruirse.
Para que un objeto se considere vivo tiene que crecer con el alimento que toma del entorno sin perder su integridad y debe poder reproducirse o ayudar en la reproducción de los de su especie. Para esto necesita un sistema dinamico que le aporte alimento de manera estable.

Para probar la hipótesis de que la vida pudo formarse por primera vez en el cauce de una corriente propongo un experimento en el que una corriente de agua circula cíclicamente por un cauce artificial forrado de muchas rocas ígneas diferentes y con algo de material de meteoritos  de composición diversa. Estas rocas aportarían todos los elementos que están presentes en la vida que conocemos, principalmente carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre. Esta corriente estará en un entorno esterilizado y hermético, cubierto por una cúpula transparente. El lugar ideal para construirlo sería un cráter de impacto pequeño, de unos cien metros de diámetro, y reciente,  en el que la erosión no haya alterado aún su forma. Así buena parte del trabajo de movimiento de tierras ya estaría hecho. También podría servir el cráter de un volcán apagado.
El suelo estaría aislado para evitar filtraciones que contaminen el experimento. El borde del cráter, a unos 30 metros de altura, tendría un estanque en forma de anillo. Este recogería el agua que se condensase en la cúpula transparente. Una o varias aberturas estrechas en forma de V muy aguda liberaría agua del estanque permanentemente a un pequeño arroyo. Cuando el nivel del estanque fuera bajo, el caudal se reduciía mucho debido al estrechamiento del desagüe en forma de V, permitiendo que durase la corriente, aunque fuera escasa, hasta la siguiente crecida del estanque.
El arroyo circularía  lentamente en espiral por la ladera del cráter, dando al menos diez vueltas. De esta forma entraría en contacto con la mayor superficie posible  de suelo antes de estancarse en el fondo. El centro del cráter lo ocuparía una charca de poca profundidad, no más de 2 metros,y de unos 40 metros de diámetro.
Durante los días soleados se evaporaría agua de la charca y aumentaría la humedad absoluta del aire. Por las noches, con el frío, el vapor se condensaría, sobre todo en la cúpula, que liberaría calor al exterior. Las gotas de la condensación se deslizarían por la cara interna de la cúpula hasta verter en el estanque de la cima del cráter, cerrando un ciclo similar al del que lleva el agua por toda la Tierra.
Esta estructura sería suficiente para que el arroyo circulara permanentemente con la energía solar y sin necesidad de  otra intervención externa.
Se podría completar la simulación de un ambiente natural con un ventilador, movido por energía solar, que hiciera circular el aire, supliendo el viento, que sería imposible de generar espontáneamente en un entorno tan reducido. El ventilador tendría potencia suficiente, en periodos breves a modo de tormentas, como para levantar olas y salpicaduras de la charca. De ese modo las gotas transportarían por el aire hasta el curso alto del arroyo, las sustancias  producidas y arrastradas a la charca. Así se sembraría de nuevo la corriente con productos candidatos a reproducirse en las condiciones en que nacieron.

Un laboratorio robotizado y con patas, no con ruedas, se movería por todo el cráter, con cuidado de no alterar el sistema, tomando muestras, haciendo análisis químicos y microscópicos.

El funcionamiento automático de este sistema durante años evolucionaría mediante la erosión por el agua de las rocas del lecho del arroyo. El agua pondría en contacto los minerales disueltos. Estos reaccionarían entre sí, unas veces activados por la energía química de los minerales y otras por la energía luminosa del Sol.

Supongo que al poco tiempo se detectarían moléculas orgánicas que irían aumentando en tamaño y complejidad. Seguramente se produciría una selección natural de las moléculas con más afinidad por el "alimento" que les llevaría el arroyo. Algunas de estas se anclarían en el lecho y seguirían alimentándose hasta dividirse y propagarse por la corriente. Si el experimento durase unos cincuenta años sin contaminarse de vida exterior, apostaría algo a que de él saldría alguna forma de vida microscópica totalmente nueva.

P.D.:
Se puede abaratar mucho la construcción del experimento haciéndolo sobre la ladera de un monte orientado al mediodía. El arroyo seguiría una línea en zig-zag en vez de la espiral. La cúpula transparente se sustituiría por una pared vertical transparente orientada al sol. Una cubierta metálica inclinada serviría de condensador del vapor.

domingo, 25 de enero de 2015

La caída del imperio petrolero

Durante más de un siglo la humanidad ha derrochado energía y gases de efecto invernadero gracias al petróleo. Este derroche no sólo ha dañado el medio ambiente, sino que ha puesto la economía mundial en manos de unas pocas familias de facinerosos incultos, paletos y creyentes. Estas pocas familias, sobre todo árabes y norteamericanas, constituyen un imperio mundial que acapara buena parte del dinero de todo el mundo. Aprovechando su poder económico tratan de imponer por la fuerza del terrorismo islámico sus creencias religiosas. Buena parte del terrorismo islámico está financiado por las petroleras. Este terrorismo tiene dos funciones simultáneas: La primera es la de imponer unas leyes y creencias religiosas que embrutezcan a la población, ya que  en los estados islámicos los pobres no pueden leer otra cosa que las ocurrencias de Mahoma. La segunda es destruir los gobiernos democráticos poniendo en su lugar títeres del imperio petrolero. Un ejemplo dramático es Nigeria, el país más habitado de África, que tiene la desgracia de tener mucho petróleo y está sufriendo miles de asesinatos. El estado nigeriano no tiene estructuras con las que enfrentarse al terrorismo ni a las imposiciones de las empresas del imperio. Estos gobiernos no tienen la función de servir a los ciudadanos de su país, sino la de regalar los recursos materiales y humanos al imperio.

Esta situación empieza a cambiar. En los países en los que la población todavía tiene suficiente cultura, la mayoría no cree las religiones ni se deja llevar por el miedo a los terroristas, ya sean islámicos o cristianos, sino que les plantan cara y empiezan a votar mayoritariamente a partidos racionales que tienen por propósito el bienestar de la población, como ocurrirá hoy en Grecia y espero que pronto en España.
A esto se une una mayor conciencia de la necesidad de cuidar el entorno, usando menos energía y cambiando a fuentes renovables. Estas pueden ser las principales causas de que el precio del petróleo este bajando. Tengo la impresión de que estamos en el principio de la caída del imperio del petróleo. Los ciudadanos que queremos un futuro democrático, en paz y racional, debemos aprovechar la ocasión del debilitamiento de la economía del petróleo para derrocar  a los ricos paletos y creyentes que están arruinando el único planeta habitable que conocemos.

sábado, 17 de enero de 2015

Religiones imperiales. Locuras inoculadas por invasiones.

Quizá la religiosidad tenga alguna excusa durante la evolucion del ser humano, pero mientras no se demuestre, opino que todas las religiones se deben a un trastorno mental. Como muchas locuras, la religión puede empezar a manifestarse inducida por factores ambientales, sobre todo por circunstancias sociales.

Las grandes religiones, aquellas en las que creen millones de personas desde hace siglos, han sido difundidas por los grandes imperios conocidos y fueron usadas como un medio de control de los pueblos invadidos. El cristianismo lo expandió el imperio romano. Cuando el poder militar de Roma fue insuficiente para mantener unido su imperio, Roma continuó nombrando emperadores  extranjeros desde sus estados vaticanos y usó la religión para controlar millones de personas hasta hoy.El islamismo lo impusieron los árabes  en sus invasiones  sangrientas y aún se está expandiendo gracias al poder económico que les da el petróleo a muchos países contaminados por la religión inventada por Mahoma.
Como los imperios cristianos, el imperio musulmán está basado en la esclavitud de los habitantes de los países invadidos.

Históricamente la reacción de los esclavos ante los opresores ha sido la de unirse mediante ideales, apoyándose en religiones nuevas, enfrentadas a la religión del opresor. Estas creencias les calmaban y les hacían sentirse independientes de la situación penosa e inevitable en que vivían. Por ejemplo, el cristianismo se expandió entre los esclavos de los romanos. Cuando los emperadores  romanos vieron que no podían dominar las creencias, se unieron a ellas y se hicieron cristianos, de manera que el cristianismo pasó a ser la nueva religión dominante, que ha servido a los imperios occidentales, como el español, el portugués o el inglés. En los últimos siglos la religión musulmana ha cumplido un papel semejante entre los pueblos invadidos por los cristianos. Sobre todo en África, el islam ha sido un consuelo para los esclavos oprimidos por los cristianos. Quizá este papel de las religiones como ultimo recurso de los que no tienen posesiones ni libertad explique en parte el aumento del islamismo radical en los países occidentales. Ahora que la opresión económica de los grandes capitalistas se ha facilitado tanto gracias a la tecnología y la globalización, ahora que el dinero se acumula cada vez más en menos manos, es posible que la desesperación esté llevando a muchos a la locura de una religión violenta, que va contra lo más sagrado para cualquiera que esté sano: la vida.

Siempre ha habido ricos y pobres. El consuelo de los pobres ha sido en buena parte la religión. Pero la religión, como cualquier fantasía, no soluciona los problemas. Los del bando de los pobres debemos unirnos contra quien nos empobrece basándonos en ideales prácticos, no en fantasías. Para mí el ideal perfecto, el propósito supremo, es el crecimiento de la vida en la Tierra y su reproducción por el universo.

Los ricos acaparan los bienes que necesitamos todos y arrasan el medio ambiente con actividades contaminantes y exterminadoras que los hacen cada vez más ricos y poderosos. Estos van contra la vida, así que es imprescindible quitarles el poder para que la vida vuelva a crecer.

domingo, 11 de enero de 2015

"Je suis Charlie", pero no facha

"Je suis Charlie" o "Yo soy Charlie" es decir que me solidarizo con quienes fueron  perseguidos y asesinados por criticar las religiones y los fanatismos usando el humor gráfico. Pero eso no les da derecho a los fascistas y represores a creer que actúan en mi nombre.
Debemos estar prevenidos frente a las medidas represivas  por parte de los gobiernos con la excusa de los atentados islamistas en Francia, como ocurrió después de los atentados del 11S del 2001 en Estados unidos.


"Ye suis Charlie" y por ello, además de protestar por el fanatismo asesino, también protesto contra la represión, la xenofobia, la venganza política o la dispersión de los presos independentistas.

Como miles de personas lo hicieron ayer en las calles de Bilbao, yo  también digo

PRESOAK ETXERA

jueves, 8 de enero de 2015

Adorar lo sobrenatural es despreciar la vida

No hay nada que no sea natural. Lo es incluso la locura que supone creer en lo sobrenatural.
Ayer esa locura de las creencias religiosas demostró su peligro en París, matando doce personas. Para los locos que creen que después de esta vida hay algo mejor es fácil despreciar la vida.

Lo mejor que se puede hacer con las creencias religiosas es curarse de ellas, volver a respetar lo natural y olvidar lo sobrenatural.

Soy ateo

Je suis Charlie

PD.:
Si eres un creyente incurable y estás tan seguro de que la vida en tu puto más allá es mejor que esta vida, vete cuanto antes con tu maldito dios discretamente, en solitario y sin molestar a los que queremos seguir viviendo en paz.

Y si eres un predicador de cualquier religión, tendrías que condenar cada atentado por motivos religiosos, sea de la religión que sea, o serás sospechoso de apoyar el terrorismo religioso y deberían cerrarte el chiringuito, da igual que sea parroquia, mezquita, sinagoga o lo que le llamen los de tu banda.

martes, 6 de enero de 2015

Farmacéuticas y Hepatitis C

Estos días las protestas de los enfermos de hepatitis C han puesto de manifiesto un problema que la humanidad tiene con las empresas privadas de la industria farmacéutica. El dinero que cobran las farmacéuticas por medicamentos que salvan la vida es dinero robado. Deberían expropiarse y nacionalizarse industrias como esa, imprescindibles para la vida. No se puede consentir que negocien con la muerte. No se puede consentir que usen la ciencia que la humanidad ha desarrollado para extorsionar a la las personas enfermas con amenazas de muerte.

Los científicos, incluidos los que trabajan para la industria farmacéutica, son los que conocen mejor la historia de la ciencia y la interdependencia de la comunidad científica y el resto de la sociedad. Este conocimiento les hace responsables. Creo que deberían rebelarse contra industria privada y trabajar para el bien común saltándose patentes inmorales, sobre todo las de medicamentos que salvan vidas.