jueves, 26 de febrero de 2015

Bajemos la potencia

Ante el calentamiento global parece evidente que la humanidad tiene que bajar el nivel de su actividad física.

La evolución de los seres vivos  desde los microbios hasta los grandes animales mamíferos parece tener el propósito de una mayor supervivencia, pero si se mira cada célula por separado, la supervivencia de las células de un humano es mucho menor que la de bacterias que sobreviven por tiempo indefinido con un metabolismo ralentizado, en ambientes extremos como los hielos de la Antártida o bajo miles de metros de roca.
La principal ventaja evolutiva para las células de los animales, incluidos los humanos, no es la supervivencia individual, sino la posibilidad de moverse para buscar el alimento para todo el organismo.
Con el crecimiento actual de la población humana, la búsqueda del alimento por parte de cada individuo, recolectando o cazando, sería insostenible. En consecuencia, en este momento la humanidad es totalmente dependiente de los medios de producción y distribución masivos, de la agricultura a gran escala y de los transportes colectivos de energía, materiales agua y alimentos. Todo ello ya está funcionando de modo semiautomático gracias a la tecnología y la cultura desarrolladas por la humanidad en toda su historia. Todos somos herederos de una ciencia y una tecnología que nos puede alimentar sin apenas esfuerzo físico. No hay ningún motivo para que esa herencia se la cedamos casi por completo a unos pocos superricos, que es lo que estamos haciendo.

La misma razón que hace inviable que cada uno busque el alimento en el campo cada día se debería aplicar al transporte para ir a trabajar, comprar o divertirse. No es sostenible una situación en la que una población de más de siete mil millones estén moviéndose como locos todos los días varios kilómetros para ir a trabajar, y mucho menos si cada uno lo hace moviendo consigo un vehículo de cientos de kilos a más de cien kilómetros por hora.

Aunque los poderosos actuales se opongan, no hay más salida que cambiar a un modo de vida sostenible por el ambiente. Para ello tendremos que apoyarnos mucho más en la tecnología con el propósito de evitar todo gasto energético innecesario. Es imprescindible usar los conocimientos y la tecnología para integrar nuestro modo de vida en los ciclos naturales de renovación de energía, alimentos y materiales, evitando al máximo el esfuerzo físico.

Para conseguirlo estoy seguro de que pasaremos inevitablemente por un descenso transcendental tanto  de la actividad industrial como de la producción de bienes superfluos y del consumo innecesario, que realmente sólo beneficia a los grandes negocios y a unos pocos acumuladores de dinero y poder. Este descenso traerá como consecuencia una enorme pérdida de empleos, que se deberá solucionar a corto plazo con un pacto social a nivel mundial para repartir el poco trabajo que quede entre todos. Esta reducción de trabajo humano no tiene por qué suponer que nos empobrezcamos, ya que los bienes y servicios necesarios se pueden abastecer hoy día casi por completo mediante la tecnología, automáticamente. En lugar de ser una desgracia, esta reducción permitirá que todos tengamos más tiempo libre para ocuparnos de nosotros mismos, de los nuestros, de nuestra cultura y de nuestro medio, en vez de trabajar en exceso para enriquecer más a los que ya tienen mucho más poder y dinero del que les corresponde, a costa de degradar nuestra calidad de vida y el único ambiente habitable del que disponemos, la superficie de la Tierra.

domingo, 22 de febrero de 2015

Los codiciosos se ensañan cuando ven que pierden el poder

Desde que los de abajo, los desposeidos de poder económico y político, es decir casi toda la población, con independencia de sus diferencias en ideología o nivel social, han visto una salida política uniendo sus fuerzas en partidos como Podemos o Syriza, para defenderse de unos pocos codiciosos, que cada vez acumulan más el dinero y los cargos públicos, estos pocos miserables se están poniendo muy nerviosos y agresivos. Este nerviosismo destaca sobre todo, por estar expuestos que no por su importancia, en los medios de comunicación de masas. Casi todos estos medios están en manos de la élite de los acaparadores y "trabajan" a destajo últimamente para evitar la avalancha de votos que les barrerá del poder a sus amos. Pero la gente está mejor educada que en el pasado y ya no se deja engañar por las televisiones públicas corruptas o por televisiones privadas al servicio de quienes nos roban.

El espectáculo que dan los periodistas vendidos a los poderosos es lamentable. Ocupan gran parte de los programas informativos en atacar a los nuevos partidos con cualquier excusa, por ridícula que sea. No hace falta contribuir al ruido concretándolas. Quizá estos periodistas humillados mantengan un empleo miserable a corto plazo, pero la imagen que dan de si mismos les hará más difícil el futuro cuando quienes les pagan su comportamiento infame prescindan de ellos o pierdan el poder.

Siendo fundamental el ataque desinformativo por su pretendida influencia en la opinión pública, son mucho más importantes las agresiones físicas. Los codiciosos están deshauciando en masa a familias pobres, echando a la calle a enfermos y niños. Para ello usan las fuerzas de orden público que pagamos para que nos defiendan de los delincuentes. En lugar de darle a la policía su uso legítimo la ponen al servicio de usureros,  especuladores y políticos corruptos. No hace muchos siglos que a los usureros se les condenaba a muerte. Ahora son ellos los que condenan y ejecutan. Por cierto que un ministro español es el peor ejemplo, porque trafica, aprovechándose de su cargo, con viviendas de protección oficial donde viven en alquiler personas en situación de pobreza, para vendérselas a fondos buitre. Estos suben los alquileres tanto que los inquilinos no pueden pagarlos y se quedan en la calle.

Los ataques económicos a escala internacional están a la misma altura. Ya no les importa su mala imagen cuando humillan a todo un país como Grecia, obligando a que los poderes públicos roben a sus conciudadanos para pagar a los usureros que acaparan el poder de la Union Europea.

Pero estos ataques furiosos no les servirán, porque la población siempre ha sido más poderosa que los dictadores y asesinos de masas por poderosos que fueran, como Luis XVI, Napoleón o Hitler. De uno en uno somos vulnerables, pero somos muchos millones, con la defensa de estar dispersos, pero bien comunicados, y con el mismo propósito: defendernos juntos para conseguir una vida digna en la que convivamos en paz sin miedo a los depredadores.

Es urgente quitar del poder a los enfermos de codicia, porque las consecuencias de su irresponsabilidad son globales e irreversibles a corto plazo. El que unos facinerosos estén gobernando el mundo es la causa del calentamiento global. Sólo tenemos unos años para evitar que este sea irreversible y progresivo.

Por medios pacíficos, para no darles excusas en el uso de la fuerza, que es lo que están buscando con sus provocaciones...

¡A POR ELLOS, QUE SON POCOS Y COBARDES!

sábado, 14 de febrero de 2015

Fuerzas de marea y habitabilidad

La gran diferencia entre la Tierra y sus planetas vecinos es la presencia notable de vida. Se han dado muchas teorías acerca de los motivos de esta diferencia. La causa más inmediata y evidente es la diferencia en la cantidad de atmósfera. Marte tiene tan poca, que esta no protegería la vida en su superficie de la radiación externa, mientras que la atmósfera de Venus es tan densa que su efecto invernadero eleva la tempertura hasta niveles incompatibles con la vida que conocemos. Pero no sabemos cómo se ha llegado a esas diferentes atmósferas. Si miramos sólo al planeta, no las encontramos. Propongo mirar sólo un poco más lejos, a los satélites u objetos próximos a estos tres planetas, en cuanto a las  fuerzas de marea que ejercen estos objetos y a la contribución de estas fuerzas en la fracturación de la corteza y en el vulcanismo.

Venus está tan cerca del Sol que este le ejerce mucho efecto de marea. En Venus coinciden varias causas de calentamiento del suelo: El tremendo efecto invernadero de su atmósfera, las fuerzas de marea sobre su interior, los elementos radiactivos que contiene y la radiación solar. Todos ellos elevan tanto la temperatura de Venus que su corteza puede estar casi fundida. Este estado de semifusión permite que los gases del interior salgan y mantengan la alta densidad de su atmósfera.

En Marte la situación es justo la contraria. La distancia al Sol hace que el efecto de marea sea insignificante. La corteza permanece sólida y sin fracturas durante millones de años, quizá por la falta de fuerzas de marea. Esto aisla el calor y los gases internos, hasta que la presión interior se eleva tanto que se produce un vulcanismo extremo muy breve, un "reventón". En ese momento el calor expulsado calienta tanto la atmósfera que sus gases alcanzan la velocidad de escape. La velocidad de escape es mucho menor en Marte que en la Tierra. Estos "reventones" quedarían como efecto una densidad atmosférica casi tan baja como la actual. Sin atmósfera, el enfriamiento del exterior de Marte tras estos episodios es casi tan rápido como el periodo de vulcanismo, así que  las grietas del "reventón" se soldarían, cerrando herméticamente el interior e iniciando un nuevo ciclo.

En la Tierra se da el término medio en cuanto a presión y temperatura atmosféricas. Además esta situación es estable durante eones, lo cual permite la evolución de la vida. Esto, en mi opinión, no sólo se debe a la posición intermedia de su órbita, sino también a que tiene un satélite enorme a poca distancia. La Luna ejerce sobre la Tierra tanta fuerza de marea como el Sol pero, al estar más lejos de este que Venus, en conjunto no se ejercen excesivas fuerzas de marea.
Además, al no estar las dos mareas sincronizadas, sus efectos se dispersan por toda la corteza, sin frenar el giro del planeta. Quizá por eso la Tierra continúa girando sobre si misma a una velocidad similar desde hace miles de millones de años. Opino que estas fuerzas de marea tan distribuidas pueden contribuir a mantener semifundida la capa más externa del manto. Esta capa lubrica los movimientos de la litosfera y permite los desplazamientos de sus placas por toda la Tierra.
La tectónica, mediante su sistema de grietas y volcanes, permite que los gases y el calor interno salgan con suavidad y regularidad, a diferencia del vulcanismo extremo que supongo ocurre a veces en Marte y el vulcanismo extremo contínuo de  Venus.

Quizá la habitabilidad de la Tierra se deba en buena medida a la presencia de nuestra querida Luna.

domingo, 8 de febrero de 2015

Síndrome de Estocolmo en la política española

Si los datos de la última encuesta del CIS son auténticos, que me extraña, el PP volvería a ganar las elecciones.
Es necesaria mucha imaginación e investigación para encontrar las razones de que la población española, que ha sufrido durante este último mandato del PP la mayor tortura desde la guerra civil, siga votando a sus verdugos.
Las élites capitalistas tienen secuestrados todos los poderes del estado, incluido el cuarto poder, el informativo. Han financiado ilegalmente el partido popular y son propietarios de casi todos los medios de información. Usan estos para atemorizar a los ciudadanos ante la posibilidad de tomar el poder. Y los ciudadanos, que no reciben información suficiente que les anime a tomar el poder cuando lo pueden hacer fácilmente y por medios pacíficos, prefieren votar lo malo conocido a sufrir represalias por votar lo bueno por conocer.

La explicación que se me ocurre al voto de derechas es que el ciudadano medio tiene el síndrome de Estocolmo, esto es, que aunque está en sus manos liberarse y castigar a su verdugo, siente apego por él.

sábado, 7 de febrero de 2015

Capa lubricante de la tectonica

Publican en NewScientist que mediante  el análisis de las ondas generadas por explosiones subterráneas se ha conseguido analizar con precisión de un kilómetro el interior de la Tierra en la zona de Nueva Zelanda. Así se ha descubierto una fina capa de material fundido, de unos diez kilómetros de espesor, sobre la que se apoya la litosfera. Esta capa tiene un efecto lubricante en el movimiento de las placas tectónicas. Su existencia hace pensar que el movimiento de las placas tectónicas es independiente de los movimientos de las capas inferiores.

En mi humilde opinión de aficionado a la geología,  este descubrimiento supone una demostración más de que la  supuesta convección del manto no sirve para explicar los movimientos de la corteza terrestre.

Esta capa fundida a unos 70 kilómetros de profundidad podría explicar la velocidad sorprendentemente grande, de 3,5 cm por año, con que se eleva parte de Islandia a medida que el hielo se funde.
Según otro artículo de NewScientist el deshielo causado por el calentamiento global podría iniciar un periodo de actividad volcánica extraordinaria.