viernes, 31 de marzo de 2017

Je suis Casandra

Los fundamentalistas del franquismo han condenado a cárcel a una persona por publicar por Twitter unos chistes acerca del atentado a Carrero Blanco, presidente del gobierno durante la dictadura franquista. Se da el caso de que los autores del atentado fueron amnistiados cuando el régimen cambió de aspecto, pasando de ser la tiranía de un caudillo a ser una monarquía impuesta por el mismo caudillo.
La justicia actual, en vez de mejorar en imparcialidad y en respeto a la libertad de expresión, nos devuelve a los tiempos de represión brutal que ejercían los asesinos de masas. Parece que hemos hecho un viaje en el tiempo, como en el chiste:
"¿Carrero Blanco también regresó al futuro con su coche?"

Los fundamentalistas políticos del fascismo, igual que los fundamentalistas religiosos que asesinaron a humoristas de Charlie Hebdo, no sólo no soportan el humor contra sus mitos, sino que reaccionan como locos violentos.

Si no respondemos con solidaridad frente a la violencia fundamentalista, estaremos todos indefensos. Por eso:

Je suis Charlie
Je suis Casandra

sábado, 25 de marzo de 2017

Tratados de Roma, el principio de la paz

Hace ahora 60 años que se firmaron los tratados de Roma. Desde entonces continúa la paz más larga entre los 8 países que los firmaron y entre los 28 miembros de las comunidades herederas, la última la Unión Europea.

Las diferencias entre religiones y patriotismos han sido la principal excusa para las guerras, cuyo verdadero fin siempre ha sido el saqueo. Con la unión comercial, en Europa la excusa de la patria ya no les valía a los saqueadores. Espero que cunda el ejemplo del beneficio que ha dado la convivencia en Europa.
Aún falta que caiga la excusa de las diferencias religiosas. Quizá la educación científica haga posible algún día que no nos  vuelvan a enfrentar a muerte por creencias absurdas como la patria o la religión.

martes, 21 de marzo de 2017

Trumpatuit. Cualquiera puede gobernar.

Acerca de Donald Trump hay noticias escandalosas todos los días. Las dos últimas que he leído son que el FBI lo investiga por la implicación de Rusia a favor suyo en la campaña electoral y que ha puesto un despacho a su hija Ivanka en la Casa Blanca, con acceso a información clasificada. Todo esto sin que el responsable del botón nuclear pare de tuitear indiscretamente.

Lo de que un patán como Trump haya llegado a ser presidente del país más poderoso del mundo me recuerda la película "Ratatouille", donde se dice "cualquiera puede cocinar", en la que una rata y su familia se meten a cocinar en un famoso restaurante francés. Por lo menos la rata cocinaba bien.

Seguro que se harán películas sobre Trump. Les propongo como título el de este post:
Trumpatuit. Cualquiera puede gobernar.

lunes, 20 de marzo de 2017

Parlamentarios de la calle

Hace unos días, en el parlamento, vencieron los estibadores, unidos a los parlamentarios de izquierdas, contra un decreto antidemocrático que perjudicaba a ese colectivo de trabajadores.
Esa situación se acerca al modelo político que se pedía en el 15M, en el que el ciudadano participa en  cada una de las decisiones que le incumben, y no sólo votando a los representes cada cuatro años. Es inevitable que los políticos se olviden de los ciudadanos sí los ciudadanos no actúan. No nos relajemos aunque algún día gobiernen los nuestros, porque son igual de humanos y corruptibles. La comunicación entre representantes y representados debe ser contínua y comprometida, con manifestaciones, para que los políticos no olviden a quien deben obedecer.

viernes, 10 de marzo de 2017

Propulsión mediante polvo lunar

Idea informal para proporcionar propulsión de naves terrestres mediante lanzamiento de polvo lunar.

El pozo gravitatorio terrestre es tan grande que para poner en órbita masas pequeñas es necesario lanzarlas en cohetes enormes, cuya masa es al menos veinte veces mayor que la del objeto que se pone en órbita. El tamaño de los cohetes ya está alcanzando los límites de lo posible físicamente y, en mi opinión, siempre ha estado por encima de lo que es sostenible para la economía, el entorno y la seguridad.
La solución que me parece más lógica es impulsar las naves desde fuera, desde un entorno de poca gravedad que pueda suministrar materia para propulsar y, sería ideal, que suministrara materia prima y soporte para construir las naves fuera de nuestro planeta. Parece evidente que el lugar más accesible que cumple esas condiciones es la Luna.

Construir naves en la Luna parece todavía un objetivo inalcanzable a corto plazo, porque se necesitaría llevar allí muchas máquinas que ni siquiera están desarrolladas, aunque se tengan conocimientos para hacerlas. Esas máquinas podrían ser pequeños robots que extraigan materiales del suelo lunar, los procesen y fabriquen con ellos las naves, o bien que fabriquen máquinas más potentes que a su vez puedan construir naves en un plazo aceptable.

Lo que sí me parece factible a corto plazo es usar energía mecánica y material de la Luna para impulsar naves de la Tierra. La idea consiste en poner materia lunar sin procesar (polvo o regolito) en una órbita común entre la Tierra y la Luna. Al estar compuesto por granos finos, este material no sería peligroso aunque entrara en la atmósfera, porque esta los destruiría. Si se lanzase desde un avión a reacción un objeto a tanta altura como para que se cruzase con un chorro de polvo lunar, el chorro podría impulsar el objeto hasta ponerlo en órbita.
Lanzar una masa tan pequeña como un grano de polvo desde la pequeña gravedad de la Luna no supone ninguna dificultad. Quizá una pequeña centrifugadora eléctrica alimentada por un panel solar podría ser suficiente.
El mayor problema puede estar en hacer coherente el haz de partículas de polvo, que no se disperse. Para conseguirlo se me ocurre que quizá se pudieran mantener las partículas unas cerca de otras cargándolas eléctricamente, alternando cargas opuestas en el tiempo, o enviando dos chorros paralelos con cargas opuestas. Segúramente esas partículas viajarían casi juntas , orbitando entre ellas, formando algo similar a un cordón compuesto de hilos retorcidos, de tan poca densidad que sería imperceptible a la vista.
Una nave que se quisiera poner en órbita terrestre usaría un escudo para interceptar el chorro de polvo. La nave aceleraría en reacción a los choques de los granos de polvo en el escudo. Si el chorro se controla con antelación, podría interceptar la trayectoria prevista para la nave el tiempo suficiente como para acelerarla hasta una órbita baja. Una vez allí, acelerar hasta órbitas más altas consistiría en la operación repetitiva, relatívamente fácil, de enviar chorros de polvo que crucen la órbita de la nave. Los restos de polvo no usado quedarían en una órbita común entre la Tierra y la Luna. Una nave que cruzase repetídamente esta órbita se aceleraría lo suficiente como para alcanzar la Luna o para iniciar un viaje interplanetario.

No se si esta idea será viable, pero como es un sueño, es grátis.

P.d.:

Para demostrar que las partículas de polvo de los chorros podrían viajar cercanas entre si, se puede ver este espectacular video de un experimento de la NASA en la ISS que demuestra que, en ingravidez, con electrostática se puede hacer orbitar un objeto (en este caso una gota) en torno a otro cargado eléctricamente (una aguja de plástico para hacer punto)
https://www.google.es/url?sa=t&source=web&rct=j&url=https://www.youtube.com/watch%3Fv%3DqHrBhgwq__Q&ved=0ahUKEwjPrdX05czSAhVCvBoKHbEwCzQQwqsBCCswBA&usg=AFQjCNEhw0XUtU8ZokU1567tRj5HsBFAhw&sig2=i7RLHU4XqnMnlWimvvYwDg


domingo, 5 de marzo de 2017

Geospora de grafeno. Un micromundo hueco para viajar por el espacio sin límites

En la ciencia ficción ha surgido muchas veces la idea de una nave espacial girando sobre sí misma para simular la gravedad en su interior, por ejemplo en "Cita con Rama" de Arthur C. Clarke. Por mi parte hace más de treinta años que sueño con un tipo de nave a la que llamo Geospora, una esfera hueca con un suelo interior cilíndrico de un kilómetro de diámetro. El "descubrimiento" reciente del grafeno (capa de grafito de un átomo de espesor), un material mucho más resistente y ligero que el acero, quizá haría posible la construcción de la geospora. Se me ocurre un proceso para construirla mediante crecimiento de fuera a adentro. La geospora crecería junto a un cometa, extrayendo de él los materiales. Se empezaría por inflar una esfera de grafeno de más de un kilómetro de diámetro con nitrógeno a muy poca presión. Luego se introduciría vapor de agua que se depositaría como una finísima capa de hielo sobre la cara interna de la esfera. Se depositarían capas alternas de grafeno y hielo hasta obtener el espesor suficiente para soportar la presión del aire a una atmósfera y para soportar la fuerza centrífuga, para lo cual quizá fueran necesarios varios metros de espesor. Este espesor protegería de la radiación y de los micrometeoritos.
A medida que se añadiesen las capas se iría aumentando la velocidad de giro de la geospora y la presión del aire. Un eje central, que también iría creciendo en espesor, impediría el colapso por el giro. El suelo crecería a distintas velocidades, ajustándose para que quedase paralelo al eje, de manera que fuera lo más llano posible. Acabado el crecimiento, se sustituiría una quinta parte del nitrógeno por oxígeno. Con esto la geospora quedaría lista para habitarla.